02 / Octubre / 2018

6 pasos para optimizar la rutina en centros de medicina diagnóstica

Medicina Diagnóstica

Exámenes de imagen son uno de los principales puntos de apoyo en la toma de decisión clínica. Para ejecutarlos con calidad y seguridad, los centros de medicina diagnóstica deben tener radiólogos capacitados y con conocimiento de las últimas novedades de una tecnología que avanza rápidamente.

Sin embargo, solamente buenos profesionales no es suficiente. Es necesario garantizar una rutina de trabajo pautada por la disciplina y máxima productividad, mientras se brinda excelencia en el diagnóstico. Para alcanzar esos resultados, los gestores deben seguir seis pasos:

1- Mantener una agenda: el primer paso para organizar la rutina es saber exactamente lo que se debe hacer en el día de trabajo, listando tareas y procedimientos pendientes, y determinando el tiempo aproximado de cada actividad. Mapear y gestionar los procesos de la organización es fundamental para identificar posibles errores y corregir la ruta. El Sistema de Información en Radiología (Radiology Information System – el RIS) es una herramienta que gestiona los procedimientos de diagnóstico por imagen, desde el agendamiento, realización del examen, informe médico y entrega del resultado, y garantiza eficiencia en el flujo de trabajo y agilidad en la atención a los pacientes. Con informaciones reunidas en la misma plataforma, el gestor de medicina diagnóstica tiene una visión panorámica de la organización y detecta puntos por mejorar en la rutina de los radiólogos.

2- Usar la tecnología en su favor: actualmente existen inúmeras soluciones para mejorar el flujo de trabajo de profesionales de medicina diagnóstica. El uso del RIS integrado a otros software, como el Sistema de Comunicación y Almacenamiento de Imágenes (Picture Archiving and Communication System - PACS) y el Historial Clínico Electrónico del Paciente (PEP), permite que tanto las imágenes, informes médicos y otras informaciones relevantes para el diagnóstico cuanto los aspectos de gestión de la organización se encuentren en el mismo lugar. Con la computación en nube, se pueden acceder a esos datos desde cualquier lugar, incluso vía tabletas y Smartphones. Herramientas de inteligencia artificial también favorecen a la medicina diagnóstica al permitir, por ejemplo, el análisis de exámenes con resultados negativos. Así, se permite al radiólogo la elaboración del informe médico que, de hecho, exige su análisis y evaluación.

3- Realizar el diagnóstico de los procedimientos: con un sistema de gestión y la metodología de gestión de procesos en pleno uso, es más sencillo identificar problemas. El gestor consigue tener una visión completa de la rutina, incluyendo informaciones como cuántos exámenes se realizan, y el promedio de tiempo de respuesta al equipo médico y a los pacientes. Esos datos se presentan en informes y gráficos de fácil análisis, que permiten detectar problemas en la rutina, procedimientos ineficientes o demorados y, así, facilitar la tarea del equipo en encontrar la solución para cada una de esas cuestiones.

4- Invertir en un buen ambiente de trabajo: la tecnología, sola, no entrega ese paso fundamental para la excelencia en el diagnóstico. Es papel del gestor garantizar que el ambiente de trabajo sea adecuado para que el equipo pueda desarrollar la productividad máxima. Iluminación, equipamientos de seguridad o un sistema de aire acondicionado, por ejemplo, contribuyen con el desarrollo de las actividades.

5- Garantizar pausas programadas: puede parecer una contradicción, pero hacer pausas durante el expediente aumentará la productividad. Profesionales sobrecargados están más propensos a cometer errores o a dar una respuesta negativa a sus compañeros o pacientes en un momento de estrés.

6- Cuidar la salud de los colaboradores: el gestor debe estar atento a la salud de sus colaboradores, pues profesionales enfermos tienen baja productividad. Programas para incentivar la práctica de actividades físicas, alimentación saludable y el sueño adecuado son algunas indicaciones. También se debe garantizar que los profesionales estén tomando cuidados básicos de seguridad y protección, como el uso del dosímetro personal y su posicionamiento siempre atrás de la cabina durante la emisión de los haces de radiación, por ejemplo.

Con esos pasos, el gestor tiene una visión sistémica de la organización, garantiza la máxima eficiencia de los procesos y la calidad en el diagnóstico exigida por el paciente.